Aquí estoy, de nuevo en mi ciudad adoptiva Barcelona. La ciudad que cada vez que regreso, me espera con sus brazos abiertos.

Nunca fui muy amante del mar, de echo, he aprendido a nadar hace muy poco. Pero desde que vivo en Barcelona, cada verano, tengo la oportunidad de descubrir rincones, y calas en unas playas con aguas de ensueño. Me gusta nadar, hacer snorkel, y practicar kayak.

Perdón por no actualizar, pero en Madrid no tenía internet, y nada mas llegar a Barcelona, me fui a la Costa Brava, a disfrutar unos días en el mar.

Me siento tan bien teniendo todo en esta ciudad; mar, montaña, y ciudad.

He de admitir, que la playa se saborea de otra manera cuando tienes un mate. Así una puede recordar mucho mejor sus raices.

¡Feliz semana a todos!